Unas líneas por un “Dilecto Amigo”.-
Ayer, día que se celebraron lo que la tradición ha de llamar “los últimos
rezos”, “novenario” y otras formas más, empecé a ir preparándome para aceptar
que se había producido un “gran vacío” en mi corazón. Ayer confirme, una vez más,
que no estoy preparado para este tipo de acontecimientos, menos si son tan
inesperados.
He de confesar aquí que su partida me produjo una “telúrica conmoción
interior”, la cual me mantuvo en silencio, todos estos días, pues desde aquel
momento en que recibí la noticia “a boca e´jarro”, mi ser no ha tenido
tranquilidad. Y es que ni siquiera sus familiares (hermanos, hijos, nietos), podrán
entender los niveles de interioridad y de mutua confianza que se había generado
entre nosotros.
Llega a hasta mí, el aroma del café con galletas junto a la consabida
frase “dilecto pase que le espero”; quedo pendiente la discusión sobre la recién
“Ley de Partidos”, sin concluir la eterna discusión reflexiva sobre los “cambios
internos y desviación de principios en el partido”, no habrá con quien concluiré
la “constante preocupación sobre la crisis interna del PLD”.
Todos estos días me vivo preguntando de quien recibiré orientaciones de
comportamiento “ético-moral”, quien me servirá de “conciencia critica” para
guiar mis pasos apegado a valores, principios y sobre todo cargados de “INTEGRIDAD”.
Con quien conversare sobre temas literarios, políticos, económicos,
culturales, jurídicos, sin más interés que el simple compartir de experiencias
y conocimientos. Con quien intercambiare experiencias vitales cargadas de “fino
humor”, con quien reiré a carcajadas de situaciones jocosas o con quien compartiré
la preocupación por el “rumbo”, que va tomando nuestra sociedad con el auge de
cuestiones como “abuso infantil, embarazos en adolescentes, violencia sobre la
mujer”; y múltiples situaciones que nos afectan.
Con quien compartiré la degustación del “queso manchego” o de un buen “aguacate
criollo”, con quien compartiré un “par, no mas de un par de frías, escuchando a
Javier Solís, Montaner, Silvio o Sabina…”…
No tendré quien me pida, con la humildad propia de quien era un SER
HUMANO de dimensiones desconocidas, la opinión o el consejo sobre una que otra decisión.
De quien recibire esas “pastillas de bacalao” pa que suba las defensas o “este
par de omega 3 pa que retrase los achaques”, todo acompañado de; “ eso me la envían
mis hermanas, las que viven fuera; pero no dejo de consultar a la hija , la que
es medico”…Sin dudas, aquello sin que lo supiera producía en mi un “estremecimiento
pues me dejaba, sin que lo supiera, la enseñanza del “valor inmenso” de la
familia en nuestras vidas. Gracias Dilecto.
Ayer un amigo me dijo; “pensé eras más fuerte…pero veo que estas
situaciones muestran tu debilidad, eres un llorón…”.. Y la verdad que sí,
confieso no estar preparado, menos para ver partir un ser tan “cargado de humanidad”.
Nunca pensé que esto me produjera tal sensación de vacío.
Y hoy cuando los días avanzan que no veo el comentario enjundioso, el
razonamiento preciso o la interrogante animosa; Donde están las “efemérides” de
mi dilecto, se les habrán olvidado?, mi corazón se resiente, mis ojos dejan
escapar dos lágrimas, las palabras y los sentimientos se me agolpan y se me
hace imposible expresarme con las palabras.
Sin dudas que estos han sido de los más tristes de nuestra vida,
sentimos una enorme pena por tu familia y seres más queridos
Porque hoy, me asaltan los misterios más profundos de la historia de los
hombres. ¿Por qué tú? ¿Por qué de esta manera tan en silencio, tan sin ninguna queja?.
Aquí hago un alto para recordarte con mi artista preferido: “cuando un amigo se
va, algo se muere en el alma, también se nos muere algo en nuestro cuerpo;
queda un espacio vacío que no lo puede llenar la llegada de otro amigo…”
Queda confirmado que los humanos, no sabemos nada del misterio de la
vida, del porqué Dios no evita que personas de tu dimensión y naturaleza nos
dejen en este valle de lágrimas, Aquí estoy hoy para expresarte mis afectos, mi
respeto, cariño y agradecimiento por tu amistad sincera.
Tu recuerdo es algo que pervivirá para siempre. Gracias por tu amistad.
Aquí dejo estas líneas nacidas de lo más profundo de un corazón “marchito
y ajado” por derribo, pero agradecido por las horas compartidas.
Descansa en Paz, Dilecto Amigo; Descansa en Paz
Bienvenido Moreta!!
Edgar Omar Ramírez
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7-septiembre 2018
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